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El popular "corcheteo" de estómago es el sueño de muchos que sufren por los kilos demás. Y si bien permite reducir en un año entre el 60 y 70% del exceso de peso, no es una alternativa para todos. Conversamos con el Dr. Marco Rioseco, cirujano digestivo y bariátrico de Vidaintegra, para despejar dudas sobre este radical procedimiento.

Mito 1. Cualquier persona con sobrepeso se puede someter a una cirugía bariátrica.
Falso
: La cirugía bariátrica está reservada para pacientes obesos. “Inicialmente se indicó solo a obesos mórbidos pero debido a los buenos resultados demostrados para el control de algunas enfermedades asociadas se convirtió en una herramienta eficaz para personas obesas con diabetes mellitus, hipertensos, portadores de resistencia a insulina, entre otros”, explica el Dr. Marco Rioseco, cirujano digestivo y bariátrico de Vidaintegra.

Mito 2. No va haber cambios en mi vida después de operado.
Falso: “Esto es completamente falso. Después de la intervención quirúrgica los pacientes se van a ver sometidos a muchos cambios, sobre todo relacionados a conductas alimenticias que deben ser modificadas junto con un estilo de vida más saludable”, destaca el facultativo de Vidaintegra.

Mito 3. Si soy muy ansioso con la comida, esa ansiedad desaparecerá apenas esté operado.
Falso: “Lo que hace esta operación es reducir el tamaño del estómago, lo que permite que el paciente se sacie con una menor cantidad de alimento. No tiene ninguna relación con la ansiedad que tengan las personas por la comida”.

Mito 4. Independiente de lo que coma, no voy a volver a engordar.
Falso
: “Para que los resultados sean satisfactorios y no se vuelva a engordar, se debe realizar un cambio en el estilo de vida, además de seguir las indicaciones del médico tratante y asistir a los controles postoperatorios. El éxito a largo plazo dependerá netamente del paciente, ya que si bien existe un grupo de personas que después de haberse sometido a la cirugía recuperan bastante peso, la gran mayoría se mantiene en el tiempo”, aclara el especialista.

Mito 5. En las personas menores de 35 años, los tejidos le permiten al cuerpo adaptarse rápidamente al cambio de peso.
Verdadero
: “Las personas de hasta 35 años tienen los tejidos elásticos, por lo que el cuerpo se puede adaptar bastante bien a la disminución de peso. Sin embargo, esto depende no sólo de la edad sino también del número de kilos que se pierdan, ya que alguien con obesidad mórbida después de haber bajado la mayor parte del exceso deberá someterse a una cirugía estética para sacar la piel sobrante”, explica el Dr. Rioseco.

Mito 6. Una vez operado solo voy a poder comer alimentos molidos.
Verdadero
: “Durante los primeros meses los pacientes aprenden nuevamente a comer. En esta etapa solo pueden ingerir alimentos molidos, posteriormente se pasa a los picados para, finalmente, consumir alimentos más contundentes. La persona debe aprender a masticar muy bien, pues si ingiere grandes bocados como los que acostumbraba, éstos pueden quedarse atrapados dentro del estómago y hay que retirarlos con una endocopía”, agrega.

Mito 7. Después de la operación, los malestares me van a impedir realizar mi vida de forma normal.
Falso
: El profesional de Vidaintegra explica que “hay que considerar que el dolor es muy subjetivo y dependerá de cada persona, probablemente algunas van a sentir más malestares, y otras muy pocos, pero eso no quiere decir que no puedan realizar su vida normalmente. Cada caso es distinto, pero para atenuar las incomodidades de una operación es fundamental que los pacientes sigan al pie de la letra las instrucciones de su médico”.

Mito 8. Operarse en sencillo, solo hay que quererlo.
Falso
: “Las personas que se someten a una cirugía bariátrica deben ser evaluadas por varios especialistas y realizarse un completo estudio, no es llegar y operarse”, destaca el especialista.

Mito 9. Este tipo de procedimientos logra revertir enfermedades asociadas como la diabetes.
Verdadero
: Las cirugías bariátricas, como el bypass gástrico, han demostrado excelentes resultados en la curación de enfermedades asociadas a la obesidad, como diabetes, hipertensión arterial y algunas dislipidemias. “Existe un grupo de pacientes con diabetes que una vez que se sometieron a la cirugía, su enfermedad remitió”, revela el Dr. Rioseco.

Mito 10. Se cae el pelo y se debilitan las uñas después de la operación.
Verdadero
: “Efectivamente se cae el pelo y se debilitan las uñas, pero esta condición dura algunos meses y está relacionada con el estrés que le genera al cuerpo la cirugía en sí y el descenso abrupto de peso. Por esa razón, se le administran vitaminas a los pacientes, las que deben tomar de por vida”, puntualiza el experto.

Tipos de cirugías bariátricas
• Gastrectomía en manga
: Es un tipo de cirugía de naturaleza restrictiva que implica la extracción de un segmento del estómago y se deja una manga o tubo con capacidad de 100 a 200 ml. De esta forma la ingesta de alimentos es significativamente menor y no se altera el tránsito intestinal.

Banda gástrica ajustable: Es un dispositivo restrictivo implantado vía cirugía laparoscópica y actúa como un cinturón alrededor del estómago, formando una pequeña bolsa que ayuda a reducir la cantidad de alimentos ingeridos. La banda puede ser ajustada a lo largo del tiempo.

Balón intragástrico: Es un procedimiento no quirúrgico que consiste en la instalación de una bolsa de silicona en el estómago que se infla entre 400 y 700 ml con suero fisiológico, esto ocupa parte importante de la capacidad gástrica, lo que genera una mayor saciedad en el paciente. El balón no puede permanecer en el organismo más de seis meses.

Gastroplastía vertical con banda: Consiste en reducir la capacidad del estómago aplicando una serie de grapas o corchetes de titanio y colocando una banda de polipropilene. Las grapas reducen la capacidad gástrica, mientras que la banda evita que el alimento pase rápido al resto del estómago, dejando una sensación de saciedad con pequeñas cantidades de alimento.

Endobarrier: Por vía endoscópica, se coloca una endoprótesis, un tubo pequeño y flexible, en los primeros 60 centímetros del intestino delgado. Este procedimiento permite que los alimentos lleguen más rápido al otro extremo del intestino y sin digerir.